domingo, 14 de diciembre de 2014

Once upon a time.

-Were you considering it? His proposal?
-Does it matter?
-Humor me
-Yes, Ok? I was in love, so of course I was considering it. As usual, he wasn't who he said he was and I got my heart broken. Is that enough humor for you?
-Don't take this the wrong way, but I'm glad to hear that.
-You're glad to hear I had my heart broken?
-If it has been broken, it means it still works.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Tedio

Al principio parece un vacío. Da igual lo que hagas, no sientes nada. Empiezas por dormir, que con paz interior se descansa mejor, así que duermes durante horas y horas. Podrías estar así durante días enteros. En ese descanso acabas montando una rutina tan vacía como tú. Te repites un día tras otro, como un disco rallado. Estás pasando a ser el necio que cree que haciendo lo mismo una y otra vez podrá llegar a obtener resultados distintos en algún momento.

De tanta rutina, acabas cayendo en el aburrimiento. Haces todos los días lo mismo y sin saber por qué, lo repites, y sin saber por qué, lo repites, y sin saber por qué, lo repites. Mi abuela decía que sólo se aburren los tontos, y como las abuelas son muy sabias, te buscas un entretenimiento. Empiezas a hacer deporte, que seguro que si te sientes guapa, las cosas van a mejor. No parece que funcione, y rápidamente saltas al siguiente paso: vas de compras. Los vestidos son ideales, pero no te entusiasman como parecen entusiasmar al resto de las niñas.

Las noches también son distintas a como eran antes. Para que bailar sea igual de divertido que antes te hace falta una copa más. Con una más todo se ve mejor, aunque tus amigas digan que está mal. Así puedes dar mil vueltas y reírte hasta llorar. Además, hace que las cosas sean más fáciles. Te quita la timidez para el próximo ligoteo, y con eso parece que las cosas irán mejor. Estarás entretenida un rato.

Te ríes por dentro sólo de pensarlo. ¿Estarás entretenida un rato? ¿Te has oído a ti misma? ¿Qué cojones te pasa? Se te acercan tíos por los que hubieras ido al fin del mundo y ahora sólo te entretienen un rato. No te entiendes a ti misma, y si lo consiguen los demás, a ti no te lo han explicado.

Hasta que de repente un día encaja. Pero encaja ahora porque es cuando has encontrado el roto. No estabas vacía. Estabas apagada. Te habías dejado a ti misma en Stand-by hasta que las cosas se arreglasen. Hasta que llegara un trabajo por arte de magia. Hasta que ese chico al que encantas y que sabes podría hacerte volver al mundo real te decidiera llamar.

Y da igual el tiempo que pasase, no había acabado. Esta vez, UNA VEZ, iba a ir bien. No importaba esperar, podías hacer otras cosas mientras tanto. Como una idiota, te habías quedado en puerto por el que se fue a navegar, hasta que te has convertido en piedra, y eso no se soluciona con alcohol y al bailar.

No le importas. No le gustas ni la mitad de lo que creías, y te lo están poniendo en un cartel con luces de neón.

Cuando decidas espabilar, agáchate y recoge los pedazos, que toca volver a empezar. Otra. Vez. Más.


sábado, 18 de octubre de 2014

El rey de las excusas

Me gustas. Me encantas. Pero no. Así no.

Sé que te gusto, pero siempre pasa algo. Nos encontramos de casualidad, tienes mil gestos hacia mí que no les das a las demás, me buscas, me cuidas, y me prometes la luna.

Con esa promesa yo me vuelvo a casa y duermo feliz, con una sonrisa de las que solo se ve en los niños pequeños pequeños. Esa sonrisa es colorear con pastel, al principio de un color intenso y precioso, y se difumina según avanzas. Porque pasan los días, y nunca llegas con la luna.

Pero tienes el don de la oportunidad, y el mismo día que termino de perder la esperanza, nos volvemos a encontrar. Siempre con esa sonrisa y ese beso que yo sé que no les dedicas a las demás. Como un buen caballero, siempre hay un buen  motivo para que no me hayas traído  la luna, porque un señor como tú nunca me dejaría en la estacada. A mí no. Regresa la sonrisa y con ella...

¿Conoces el cuento de nunca acabar?
No pregunto si sí o si no, pregunto si conoces el cuento de nunca acabar.

Y así, día tras día, semana tras semana. La sonrisa siempre aparece, sin importar las circunstancias en que nos veamos, pero empieza a haber algo más. Quizá sea la consciencia de que esto ya lo he vivido y que no va a terminar. Que te gusto lo suficiente como para que nunca me quieras dejar ir, pero por lo visto no lo suficiente para reaccionar.

Siempre consigues que me tiemblen las piernas y me ponga roja. A tu alrededor parezco un puñetero personaje de cómic, pero incluso los dibujos podemos ver atisbos de realidad, y empiezo a pensar que ya no aguanto más.

Que me gustas. Me encantas. Pero no. Así no.

Y nos vamos a volver a cruzar, y me voy a volver a casa igual e feliz, pero a estas alturas ya sé lo que hay, y son excusas, y mientras te las creas no será el momento. Porque sí, esas excusas no solo solo son par mí, tú también te las crees, y las necesitas tanto como yo.

Me vas a traer la luna. Sé que lo vas a hacer. Solo espero que cuando lo hagas, yo siga queriendo estar.

lunes, 6 de octubre de 2014

Procrastination.

"The work you do while you procrastinate is probably the work you should be doing for the rest of your life"
- Jessica Hische

No me importaría. No estaría mal vivir para siempre en un mundo donde todo es posible. Donde la princesa se aburre, y juega al escondite con el dragón entre siesta y siesta. Donde de un empujón puedes meter a la bruja malvada en el horno. Y oye! Me he hecho amiga de mi dragón, así que me voy a dar la vuelta al mundo sin pagar billete a Iberia. Y mi dragón (hay que buscarle un nombre a este dragón) le chamusca las cejas a un niño pecoso del que no se fía, pero que solo ha venido a hacer travesuras. En este mundo, si una niña pequeña disfraza un dragón para pasear por Pekín, nadie se da cuenta de lo que pas. Al fin y al cabo, los mayores nunca saben lo que pasa en sus narices. 

Volver algún día a cas y encontrarte al travieso pecoso. Que no paraba por ahí, sino que quería oír su risa, aunque para ello se pueda chamuscar intentando convencer al dragón.

sábado, 27 de septiembre de 2014

viernes, 26 de septiembre de 2014

Sobre el arte del toreo.

Y no saber cómo he llegado a este punto, por qué lo he permitido, ni si lo voy a aguantar.

martes, 23 de septiembre de 2014

Marinero de agua dulce.

Yo sé de una que diría que llegaste a mi vida "como una ola", y aunque no tiene razón, no puedo negarlo.

Porque vienes. Te vas. Salpicas. Diviertes. Incordias. Medas mil vueltas hasta que no sé ni donde estoy. Desapareces. Vuelves al rato y lo dejas todo hecho un asco.

Nadie te entiende. Nadie te sabe predecir.

Y aunque te pese, eres un poco marinero de agua dulce. Y aunque me fastidie a mí, el mar sin olas es más soso que un polo de agua.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Debilidad

Hay momentos de debilidad. Todos los tenemos. Te tiemblan las piernas y ves fantasmas en todas las esquinas. No tienes fuerzas para hacer nada que se pudiera tildar, aunque sea remotamente, de necesario  u obligatorio. Metes la pata, y no una o dos veces, empieza a ser algo continuo. ¿Me estaré volviendo loca? ¿Qué puñetas me pasa? ¡No tengo ningún motivo para portarme así con la gente! Yo no soy así. Yo no quiero ser así. Me empieza a faltar tanto aire como ánimo, y ya no veo las cosas a color: todo es gris, más o menos como el tiempo que hace hoy. No tengo claro ni cómo me llamo, mucho menos algo que implique una decisión. Claramente estoy loca, y ya te he decepcionado incluso a ti.

Aunque quizá el verdadero problema no sea ese, sino lo que dicen. Que incluso en la locura hay algo de razón.


domingo, 7 de septiembre de 2014

Buenas noches y buena suerte

Me encantaría pensar que no existe el destino. Que ningún ser superior,  cosmos o energía puede dirigir mi vida hacia donde le venga en gana. Que si lucho, tengo alguna posibilidad de ganar. Que tengo algún tipo de elección en lo que hago, y con quién lo hago.

Decían que a la tercera iba la vencida, pero quizá no sea verdad. Quizá nuestros esfuerzos por que algo se haga realidad sólo sirven para frustrarnos. Da igual que tú y yo queramos lo mismo, que nos gustemos o que el mundo deje de girar a nuestro alrededor. La última palabra no la vamos a tener ni tú ni yo, así que desde aquí solo te puedo desear: Buenas noches y buena suerte.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Corte cabrón

Hay cosas que duelen y cosas que no. Las hay que son meros incidentes, espinitas que se clavan y sólo es un momento, y hay golpes que se quedan como un corte cabrón. 

Estoy harta. Harta de decirme a mí misma que todo llega. Del despiste. De escudarme en mis miedos para no hacer grandes cosas. De tener que tomar hierro todos los días y de que sea peor el remedio que la enfermedad. De ser tan torpe. De dejarlo siempre todo a medio hacer. De mi jefe. De tener calor. De tener frío. De mis inseguridades. De que nunca sea el momento. De no saber ver las cosas. De nunca estar cómoda conmigo misma, me ponga lo que me ponga. De los extremos en política.  De los que no luchan por lo que quieren. De que nunca sea un buen momento.  De los que tienen lecciones para todo. De la frustración. 

De no poder gritar.

viernes, 5 de septiembre de 2014

I hate to say it, but you're perfect together.



Think I'm going for a walk now, I feel a little unsteady
I don't want no one to follow me, except maybe you.
I could make you happy, you know, if you weren't already.
I could do a lot of things... And I do.

Tell you the truth, I prefer the worst of you, too bad you had to have a better half
She's not really my type, but I think you two are forever.
I hate to say it, but you're perfect together.
So fuck you and your untouchable face
Fuck you, for existing in the first place.
And who am I, that I should be vying for your touch?
Who am I? Bet you can't even tell me that much.

2:30 in the morning, my gas tank will be empty soon
Neon sign on the horizon, rubbing elbows with the moon
Safe haven of the sleepless, where the deep fryer's always on
Radio is counting down top 20 country songs
Out on the porch the fly strip is waving like a flag in the wind
You know I really don't look forward to seeing you again
You look like a photograph of yourself taken from far, far away
And I won't know what to do, and I won't know what to say
Except fuck you, and your untouchable face
Fuck you, for existing in the first place.
And who am I, that I should be vying for your touch?
Who am I? Bet you can't even tell me that much.

I see you when I'm so perplexed
What was I thinking? What will I think of next?
Where can I hide?
In the back room there's a lamp that hangs over the pool table
And the fan that's on it swings side to side
There's a changing constellation of balls as we are playing
I see Orion and say nothing
The only thing I can think of saying is fuck you and your untouchable face
Fuck you, for existing in the first place.
And who am I, that I should be vying for your touch?
Who am I? Bet you can't even tell me that much.



martes, 2 de septiembre de 2014

Mirando atrás.

Me piden que hable del verano, pero no sé por dónde empezar.

Podríamos empezar por despedidas agridulces, y por decir que cuando se cierra una puerta, Dios abre una ventana.

Podríamos saltar por la ventana y tirarnos a la piscina, con todo puesto y sin mirar. Hasta que abres los ojos y te sientes como en casa, porque por una vez, el nómada se querría asentar. Pero el mundo sigue girando, y para que algunas historias puedan salir bien, hay que ponerlas en stand by.

Sigue el calor. Llega la playa. ¿Te conozco? Juraría que tú y yo nos hemos cruzado antes. Y salir, bailar, navegar… Y volver a salir. Ponerse nerviosa sólo de pensarlo, pero luego pasárselo como una enana. Y repetir. ¿Te he hablado de bailar como si no hubiera un mañana? Es que tengo una amiga que no para de preguntar por lo suyo y… bueno, que aquí cada loco con su tema.

Volver a caer, una y otra vez, y no querer evitarlo. Porque es verano. Porque estoy harta del qué dirán. Porque yo quiero y punto. Decid lo que queráis, que yo me entiendo. Entiendo que hay mil formas de aprender, y a mí esto me aporta muchísimo más de lo que pensáis.

Se acaba el verano. Volvemos a casa, y ahí está. Tu toalla. Y lo que quiero en realidad. Mi historia en stand by.

lunes, 18 de agosto de 2014

Cuentas pendientes.

Es una tarta sin azúcar o cocinar sin sal.
Quedarte sin gasolina en mitad del viaje. 
Que te falte un céntimo para poder tomarte tu helado preferido.
Que se funda la linterna cuando se ha ido la luz.
Que te apaguen la música en el mejor momento del baile.

Necesitar el deseo cuando ya ha pasado la estrella fugaz.
Es saber que se ha acabado y no poder decir adiós. 
Será volver a verte y no poder preguntar qué pasó. 

lunes, 11 de agosto de 2014

Historias de verano

A decir verdad, la primera vez que se vieron no ocurrió nada. Se limitaron  a cruzar unas palabras y a bailar un par de canciones, pero había algo en él que hizo que a ella no se le olvidara su cara. Acabó el verano, y con él se archivó esa noche en su memoria como una noche divertida más. Pero lo bueno del verano es que siempre vuelve. Vuelven las noches de terrazas, de salir solo con una chaquetita, de volver a casa a la mañana siguiente con los zapatos en la mano. Vuelven los bailes, y se vuelven a cruzar las sonrisas.

Aunque no sabía qué era, algo había cambiado de un año para otro. Cuando se intentaba escaquear de bailar con un moscón, le veía sonriendo de forma burlona desde lejos, como si hubiera sido cosa suya. La mayoría de sus frases se habían convertido en pequeñas bromas para picarla, y si ella iba a pedirse una copa, en seguida le notaba detrás para poder invitarla. Si la sacaba a bailar, la miraba como si fuera la única mujer a la que mereciera la pena sujetar, y por un momento, daba igual lo que pensaran los demás.

Pero las historias de verano son impredecibles, y con el cambio de viento se volvió a ir. Y aunque no dijo nada, dejó un beso, lo suficiente para que ella no le olvidara durante un ratito más, y para dejar la esperanza de que hay despedidas que no son un adiós, sino un hasta luego.

jueves, 24 de julio de 2014

Sacarina.

Hay días en los que es mejor odiar a todo el mundo. Por un solo día, te puedes sentir víctima del karma, de la mala suerte, de lo injusta que es la vida y echar pestes contra todo lo que se ponga por delante, sin importar si es tu jefe fingiendo que no sabía que no te iban a renovar, descubrir que la única persona que ha conseguido volverte loca ha encontrado al amor de su vida (que evidentemente, no eres tú) y que no haya azúcar para echar al café y te tengas que conformar con sacarina, y la puñetera incertidumbre de no saber qué hacer ahora con tu vida.

Es todo culpa de la sacarina, evidentemente. Porque nunca hubo azúcar. Y no se llega muy lejos cuando lo único que te une a una persona es que os volvéis locos el uno al otro. Literalmente. Que cada diez minutos tuvieras ganas de arrancarle la cabeza, pero que no quieras que se vaya. Que supiera qué decir para darle la vuelta a cualquier día. Que los nervios de volverle a ver te dejen temblando. 

Como decía, tengo que comprar azúcar. A lo mejor así mañana mejora el día.